Tradición · Escucha · Energía

Una práctica terapéutica de origen japonés basada en la sensibilidad, la presencia y la escucha profunda del cuerpo.

El Zen Shiatsu comienza en el Hara, centro desde el cual nace la presencia del terapeuta.

A través de la presión consciente, el contacto y la escucha silenciosa, la práctica acompaña el movimiento de la energía y los procesos que atraviesa el cuerpo.

No se trata de imponer una forma ni de forzar un cambio.

Se trata de escuchar.

De percibir dónde el cuerpo pide presencia, dónde necesita espacio y dónde puede volver a encontrar su propio ritmo.

El cuerpo permanece vestido y la sesión se realiza sobre futón.

El Zen Shiatsu integra técnica, intuición y presencia.
Una práctica que invita a aquietar el ruido, profundizar la percepción y recuperar una relación más consciente con el propio cuerpo.

Presencia en estado meditativo.

¿Qué podés experimentar?

El Shiatsu es escucha, tacto y presencia.

A través de la presión consciente, el contacto y la lectura del cuerpo, acompañamos el movimiento de la energía, favoreciendo que aquello que se encuentra en exceso, Jitsu, pueda relacionarse con aquello que se encuentra en vacío, Kyo.

El propósito no es forzar ni corregir, sino acompañar al sistema hacia un mayor equilibrio y favorecer sus propios recursos de regulación y vitalidad.

Recibir Shiatsu puede ser una experiencia de volver profundamente al cuerpo:
sentir cómo está, respirarlo y permitirle encontrar su propio camino.

Después de una sesión puede aparecer una sensación de tranquilidad y energía, mayor conciencia corporal, relajación y una percepción más clara de lo que el cuerpo está expresando.